LA PROBLEMÁTICA DE LOS SALDOS DE LA CUENTA 551

La problemática de los saldos de la cuenta 551

Nos referimos a los problemas que pueden surgir cuando las cuentas de Socios y Administradores presentan unos saldos elevados, tanto deudores como acreedores.
Un número considerable de Empresas, presentan saldos deudores importantes en la cuenta de Socios y Administradores sin que se proceda por parte de los Socios a la devolución de los mismos, lo que nos puede llevar a una Inspección por parte de la Agencia Tributaría, la misma puede considerar a dichos importes como repartos de dividendos, procediendo a levantar las  pertinentes Actas, por no haber realizado las correspondientes retenciones, así como las correspondientes sanciones e intereses.
Para la Sociedad, dicho importe no tendrá la consideración de gasto, ya que se trata de un reparto de dividendos.Igualmente la Inspección puede levantar Actas al socio, al no haber declarado en IRPF, los precitados dividendos en la base del Ahorro.

¿Cómo debemos proceder en este caso?

Sería básico el tener un contrato de préstamo entre ambas partes, así como presentarlo en La Oficina Liquidadora del ITP Y AJD (Conselleria de Hacienda). Dicho contrato está no sujeto ni a ITP ni  a AJD, por tanto su coste fiscal sería cero, de este modo, dejamos constancia de su existencia y evitamos gastos de  fedatario Público y de Registro.
Debemos indicar que al tratarse de operaciones vinculadas, el contrato de préstamo en el apartado de intereses, los mismos, deben calcularse a precios de mercado.
Si el contrato de préstamo se hace sin intereses, la Inspección podrá imputar un ingreso a favor de la Sociedad por los intereses que debía haber cobrado la misma, igualmente podrá imputar al Socio, por no haber pagado intereses, un beneficio obtenido de la Sociedad, por lo que deberá tributar en la base del ahorro del IRPF, en este caso dicha cantidad no será deducible para la Sociedad.
Veamos a continuación el caso de que la cuenta 551, presenta un saldo acreedor, por aportaciones de los Socios a la Sociedad.  Debemos proceder a la realización de un contrato de préstamo, debiendo presentar el mismo ante La Oficina Liquidadora.
El cálculo de intereses como hemos visto, deberán calcularse a precios de mercado al tratarse de operaciones vinculadas, en este  caso la Empresa podrá deducirse los intereses satisfechos como gasto, mientras el Socio deberá imputarse los intereses cobrados en la base del Ahorro en su IRPF.
Si  la Sociedad no puede devolver las aportaciones de los Socios, habrá que plantearse la capitalización de los mismos, a través de la operación ampliación de capital por compensación de créditos, sin embargo, en este caso, hay que tener en cuenta que si se trata de una Sociedad Anónima necesitaremos un informe especial del Auditor de Cuentas, en el caso de que la misma esté obligada a realización de Auditoría. En el caso de que la Empresa no esté obligada a la realización de Auditoría, deberá solicitar al Registrador Mercantil el nombramiento de un Auditor de cuenta al objeto de que proceda a la realización del informe anteriormente descrito.
En el caso de Sociedades Limitadas, será suficiente un informe del Órgano de Administración de la Sociedad, en el que se haga constar que los créditos son líquidos, exigibles y vencidos.

Si queremos evitar problemas con Hacienda, deberemos intentar seguir los pasos descritos en los apartados anteriores.